Los niños disfrutan la música desde bebés, y tanto las canciones infantiles como la música general resulta muy positiva en su desarrollo.
Aunque ya hemos hablado que el efecto Mozart no es tal, y que escuchar música clásica no convertirá a nuestro bebé en el más listo del mundo, sí es cierto que escuchar música estimula el desarrollo auditivo y de lenguaje, así como ayuda a desarrollar sensibilidad artística y mejora la expresión corporal.
A medida que el niño crece, las canciones infantiles le ayudan a reforzar la memoria y mejorar sus habilidades lingüísticas.
¿Quieres ver algunas canciones infantiles ideales para tu pequeño?
Las canciones infantiles se caracterizan por sílabas rimadas y repetitivas, ritmos vivos y armoniosos, y por ir acompañadas de gestos. Así, el pequeño mejora su vocabulario, su expresión verbal , su capacidad de concentración e incluso su psico-motricidad. De la misma manera, las canciones infantiles en otros idiomas ayudan al aprendizaje de dicho idioma.
Todos conocemos multitud de canciones infantiles que nos cantaban de pequeños: Susanita tiene un ratón, El patio de mi casa, Abuelito dime tú o Una muñeca vestida de azul.
Te dejo otras que me gustan mucho (además de la de portada).
A mi burro
La vaca lechera
Te dejo una en inglés, de Dan Zanes.
Una tendencia en voga es apostar por una música de calidad, pero que respete las características de la música infantil. Además, se van incluyendo ritmos y estilos que no se consideraban «propios» de niños. Un ejemplo muy curioso es el de los Hevisauros, un grupo finlandés de heavy metal para niños.
¿Qué canciones prefieren tus hijos?



